IDEOLOGANDO
La ausencia del megalitismo per se, en la Cultura Guanche, se puede justificar por la Litolatría inducida por el respeto al Padre Teide.
No es baladí que las ofrendas a Guayota sean tan numerosas, pues al haber vivido episodios vulcanológicos y tener siempre la presencia del Teide en sus vidas, éste debió influenciar sobremanera en sus Cultos.
De ahí que pudieran asociar la reacción negativa del Padre Teide (o cualquiera de sus -hermanos menores-), si maltrataban su fruto. O sea, las piedras que de ellos brotaban (la lava en general).
Con ello se podría explicar esta falta de grandes trabajos en la piedra, salvo excepciones, como podría ser: El Piramidismo. Toda vez que, éste emulaba la montaña, el volcán, la proximidad a Magec, y también a Guayota, por lo que sería una excepción justificada al ser un acto desarrollado, precisamente también para ellos (Dioses/Montañas -escupidoras de fuego-).
Si a ello se le asocia la bonanza de las cuevas frente a la choza (sobre todo como uso residencial habitual, incluso como un acto ritual al estar dentro de la propia Pacha Mama, Dadora de Vida), se reafirmaría más aún este respeto a la piedra, y de ahí la manifiesta Litolatría desarrollada en Tenerife, tanto en época Guanche, como en época Preguanche.
La adoración a la piedra, como acto primario, desarrollado con el mayor respeto, sería tan habitual como su simple contacto. El Acariciar una piedra se convertiría en una manifestación tan pura como el propio acto de vivir (no en vano los acariciados se encuentran a millares, tanto aislados como asociados a grabados en basalto; como si el arañar la piedra debía ser sanado con el contacto físico -como pidiéndole perdón con el cariño humano que se profesa a un ser querido-).
Los Dioses les permitían vivir, y ellos no podían contrariarlos; se jugaban la vida.
Es así cómo se podrían asociar determinados lugares a actos de esta índole, como por ejemplo: los Baladeros, cuando presentan esos gongos y canales, también podrían emular, conos volcánicos con lenguas de lava, que debían ser apaciguadas con agua -bendecida- para que perdieran su candencia.
El acto en puntos elevados (estos llamados: Baladeros, pero también cualquier otro, como: Almogarenes, Tagorores, Estaciones del Valiente, Riscos del Valiente, etc., muchísimos en puntos elevados); pues elevados también son los volcanes, cerca de Magec, reverenciando a Guayota, imitando las erupciones, apagándose con el agua ritualizada. Todo ello acompañado de cánticos y bailes, como por ejemplo los de la noche de San Juan (llamada así en nuestra cultura actual). Esto los extasiaría hasta alcanzar el Nirvana...., hasta conectar con Los Dioses, para apaciguarlos...
Se podría hablar así de la Litolatría como acto ordinario, asociado siempre al respeto, al vínculo del Medio, y a una Pura Supervivencia ..........



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