ESCULTORES DE ANAGA
ESCULTORES DE ANAGA
Trabajos en toba con impronta personal
Cultura Anaguensis
En determinadas áreas de Anaga; y quiero pensar, que bajo la misma influencia zonal y cronológica (como si se tratase de un barrio de hoy en día), se pudieron practicar unas costumbres específicas (pensar, por ejemplo, en las fiestas del Carmen, que según el pueblo, las celebran de una u otra manera).
Pues bien, bajo esa idea, e interpretando las hechuras pétreas, puedo pensar hasta dónde llegaría la influencia de esa zona (de ese barrio), y ello, porque se puede ver que el artista (como diría mi amiga Bea), se recreaba poniendo de su cosecha, en pro de una evidente originalidad, como si quisiera dejar su firma.
Con ello puedo pensar que en esta zona específica, del Norte de Anaga, a este artista (o incluso a su escuela), le inquietaba el inframundo, o simplemente le gustaba hacer más profundos los agujeros, también haciendo puentes y similares, en las ECC y afines.
Y es que, en esta zona llena de huecos (antrópicos y/o artificializados, tanto en cuevas trabajadas, como en canalillos con gongos y/o puentes), puede vislumbrase una intencionalidad religioso-cultural interesante. Y así se puede apreciar que cuando se divisa el Teide, en la que creo que es la ECC principal, hizo un puente, orientado a éste, a modo de marcador, pues el Sol lo atraviesa en su ocaso; pienso, que con intencionalidad, no solo astral, sino también, señalando esa oscuridad que llegaba, para favorecer, de alguna manera, el amanecer (y siempre con la veneración al Gran Padre Teide).
En cambio, en las ECC sepulcrales (en los radios geológicos), los huecos más o menos artificializados los orientó, para que se perdiera el líquido, la luz,..., entrando en el inframundo.
Un tanto más sucede, en esas ECC de uso cotidiano, las cercanas a la población. Las ubicadas cerca del lecho del barranco, donde se aprecia también esta práctica. Huecos hacia el interior de una covacha natural.
En definitiva que, al margen de poder entender esas ECC de distinta tipología:
- Astrales (las de crestería, preferiblemente con visión al Teide).
- Sepulcrales (junto a cuevas, preferentemente en la franja entre el cuchillo y el cauce).
- Ordinarias (las de uso diario y común).
(Sin entrar aquí en las polivalentes).
Este artista zonal, se recreaba horadando la toba (de manera poco usual), para crear huecos de distintas formas, pero con una misma intención: El Inframundo, lo sobrenatural.
Ahora bien, si realmente existió una búsqueda de la señalada originalidad, ésta no es ajena al resto de la Cultura Anaguensis.
Y es que la proliferación de Centros Culturales, en toda Anaga, con disparidad de ideogramas, dan que pensar. Y es por ello que puedo hipotetizar en que no sólo serían Iglesias -como le gusta señalar a mi amigo Enrique-, sino también, que estamos ante Centros de Exclusividad.
Ya se ha hablado que Anaga podría ser un lugar de recogimiento (compartiéndose entorno con el resto de la población). Si bien, esas llamadas maguadas o guañameñes; -monjas y sacerdotes, y también monjes y sacerdotisas, en su retiro (viviendo aisladamente), practicarían sus ritos ceremoniales para elevar el espíritu, propio y de la comunidad, conectados siempre con la Naturaleza.
Es ésta la idea que concuerda más con los centenares de lugares con claras manifestaciones ideográmicas realizadas en toba, en toda la geografía anaguensis. Centros para el culto propio, para las personas que lo realizaban, y no para la población; aunque con excepciones (como pasa hoy en día. Pensar en los conventos de clausura, los monasterios de alta montaña, o las iglesias aisladas. Donde, según el Centro, cabrían más o menos visitas, en días señalados, o ni siquiera).
Y como ya he entrado en este tema, quiero recordar también las ECC de unidades familiares, las usadas de ordinario por un pequeño grupo a modo de ermita o capillas católicas actuales.
Aquí muestro algunas fotografías de lo señalado respecto a la originalidad del artista zonal:
Aquí, el canalillo entra en un hueco que artificializó, para que conectara en la cueva inferior, pero recreándose en la rebaba intermedia, donde también practicó un corte en la pared interior.

En este otro canalillo, se aprecia claramente lo que he señalado de la búsqueda de la originalidad, con un agujero, en donde el líquido derramado acabaría en el interior de una pequeña covacha que hay debajo.
Y aquí se puede apreciar la cazoleta con puente, con el Sol cayendo e iluminando a través de aquél. Puente que mira al Teide.
Javi El Guanche.
Septiembre 2022.






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